El abanico de coches familiares que podemos encontrarnos en una página de coches de segunda mano es infinito, casi cualquier modelo que se venga a nuestras cabezas estará a nuestra disposición.
Pero hay que ser realistas y partir de un presupuesto que tenga en cuenta todo tipo de variables, como el mantenimiento del coche que se tendrá que llevar a cabo a lo largo del tiempo. Cada marca nos ofrecerá una serie de alternativas que casarán con lo que cada uno de nosotros tenemos en mente.
Al igual que hay multitud de tipos de familia (con 2, 3 o más hijos, suegra incluida, etc…), también habrá coches para familias de todo tipo, tengan más o menos ingresos, les gusten más los motores diésel o gasolina.
Si queremos disfrutar de coches familiares de gran potencia, entonces los alemanes tienen algo que proponernos. Por ejemplo, las versiones Avant de Audi (en sus modelos A4 o A6) y con tracción quatrro, que a finales de los 90 puso patas arriba este tipo de segmento. Se vendieron gran cantidad de modelos, que a día de hoy pueblan el mercado de coches de segunda mano, lo que les hace una opción atractiva, también en cuanto a precio se refiere. BMW es una buena alternativa en cuanto a potencia y nos asegura una mayor comodidad, seña de distinción de la que siempre se ha vanagloriado la marca bávara. En este caso habría que buscar por las versiones Touring.
Volkswagen se ha erigido como la mayor competencia a los reyes del vehículo familiar de lujo. Con su Passat Variant aúnan lo mejor que ofrecen sus rivales, aunque a precios que pueden estar lejos del bolsillo del pueblo, rompiendo así con el significado de su nombre en alemán (coche del pueblo).
Si lo que buscamos es asequibilidad, los coches familia franceses son una alternativa a valorar. Los Citröen familiares tienen buena reputación en cuanto a motores, por lo que rara vez nos dejarán tirados, a lo que hay que añadir su vanguardista diseño. Algo parecido sucede con los vehículos familiares de Peugeot y Renault, en los que además de asequibilidad gozaremos de confort y seguridad. La marca del rombo ha hecho especial mella en este aspecto, anunciándose en numerosas ocasiones como los más seguros.
Los familiares japoneses se han erigido como una gran alternativa a los modelos europeos. Quizás no tengan el estupendo diseño de los Citröen, ni la potencia de los Audi, pero destacan con modelos ampliamente equipados y en los que la tecnología juega un papel importante. Entre los japoneses familiares sobresalen los Subaru, que con sus modelos Wagon, que incluyen la tracción 4×4, hacen que la conducción sea más sencilla y nos atrevamos a ir por lugares por donde anteriormente no meteríamos nuestros coches de tracción a las dos ruedas.
Por último, nos fijamos en el producto nacional, que en estos tiempos de crisis no esta mal promocionar. Seat no se ha prodigado mucho en fabricar coches familiares. Su clásico Alhambra nos garantizará amplitud, pero si queremos optar por un coche de menores dimensiones también hay alternativa: el Altea, un coche que ha destacado por su fiabilidad y su agraciado diseño. Pero si lo que queremos es un coche familiar sin renunciar a la deportividad (algo difícil de encontrar en muchas ocasiones) el Seat Ibiza ST será el coche ideal con el que colmar nuestras aspiraciones.
En definitiva, que el mercado de segunda mano puede ofrecernos a buen precio aquello que estemos buscando: fiabilidad, consumo, amplitud, potencia y deportividad, asequibilidad, diseño, lujo… Solo hay que afinar la búsqueda y valorar todos y cada uno de los pros y contras que podamos encontrar.